... somos el río de Heráclito, quien dijo que el hombre de ayer
no es el hombre de hoy y el de hoy no será el de mañana.
Cambiamos incesantemente y es dable afirmar que cada lectura de un libro,
que cada relectura, cada recuerdo de esa relectura, renuevan el texto.
También el texto es el cambiante río de Heráclito.

Jorge Luis Borges.

25 de mayo de 2011

Reseña. Inés y la alegría. Almudena Grandes.

"La Historia inmortal hace cosas raras cuando se cruza con el amor de los cuerpos mortales. "
 Con "Inés y la Alegría", Almudena Grandes comienza una serie de textos que da en llamar "Episodios de una guerra interminable". Es un homenaje a su autor favorito, Benito Pérez Galdós, pero aunque quisiera llamarlos "Nuevos Episodios Nacionales", no le parece apropiado porque según nos dice de forma literal, Franco y el franquismo han desvirtuado, tal vez para siempre, el adjetivo nacional, que Galdós supo dignificar como nadie.

Almudena Grandes es muy republicana, muy roja, comunista y muy feminista. No tuve aún ese concepto de ella cuando leí "Las edades de Lulú", una novela casi pornográfica, ganadora del premio Sonrisa Vertical. Posteriormente, "Atlas de Geografía Humana" y "Castillos de cartón" me fueron situando en torno a ella. La verdadera simbiosis llegó con "El corazón helado", texto que contiene párrafos que merecerían estar grabados a fuego en la frente de más de un tertuliano de ciertas cadenas de TDT, y que deberían explicarse en los colegios.

Inés y la Alegría es un ejercicio sincero, autocrítico desde el punto de vista del PCE, al menos por su parte, de la decepción de unos hombres y mujeres que, después de una guerra civil en su país, y de una guerra mundial en el exilio, fueron traicionados por su propio partido y por las potencias aliadas en la segunda guerra mundial y, sobre todo, testimonio desgarrador de cómo un pueblo realmente vencido dio la espalda a aquellos que volvieron a jugarse la vida para librarlo del fascismo. Galdós describió muy bien a la España oculta, negra y cruel, y Almudena lo borda en esta primera obra de su serie. Espero con impaciencia la próxima entrega.
"Media hora después, me ofrecí a detener a Inés, a ir a por ella y a encerrarla donde me dijeran. Luego, lo único que pude pensar fue que Dios existía. Existía, pero nunca iba a cambiar de bando, el muy hijo de puta. "

23 de mayo de 2011

Reseñas, El origen.

Después de hacer una reseña de un párrafo que me ha gustado de un libro, que podeis leer en la publicación anterior, he decidido que voy a publicar una pequeña nota de aquellos libros que lea, o que haya leído, o de párrafos de ellos que me provoquen una especial emoción, bien por su significado, bien por la forma en que están escritos. Para inaugurar estas notas, propongo a continuación uno de los comienzos de novela que más de han impactado, en este caso por su belleza (es pura música hecha palabras). Se trata del principio de "Mazurca para dos muertos", de Camilo José Cela:
"Llueve mansamente y sin parar, llueve sin ganas pero con una infinita paciencia, como toda la vida, llueve sobre la tierra que es del mismo color que el cielo entre blando verde y blando gris ceniciento, y la raya del monte lleva ya mucho tiempo borrada ."
Los libros que lea en el futuro tendrán su reseña en este blog. Aquellos muchos que ya he tenido el placer de leer la tendrán también en función de que me vaya recordando de ellos. La entrada comenzará con la palabra "Reseña" seguida del título del libro y del autor. A veces será una opinión, a veces un párrafo, quizá tan solo una frase.

Pero habrá uno del que no se expondrá una sola palabra. Es mi libro preferido de todos los que he podido disfrutar. Se trata de Gabo, de Gabriel García Márquez, y de su obra "Cien años de soledad". Para reseñarlo tendría que transcribirlo completo. Es, además, el libro que más veces he releído, y cada vez he obtenido más placer de él. La edición que conservo con el máximo celo y cariño me fue regalada por mis padres un día de reyes del año 1985. A mi padre debo el impagable don de haberme aficionado a la lectura, que he procurado por todos los medios transmitir a mis hijos, como valor fundamental e intrínseco del ser humano. Nunca podré pagárselo.

22 de mayo de 2011

Reseñas.

"Cuando llega la noche y trae la sorpresa de sus iluminaciones y sus sombras, y exalta la libertad de los tímidos que adquieren audacia y se mezclan con los adictos a la impunidad nocturna, entonces, muchos hombres y mujeres están en sus casas, sin hablarse, mirando sin ver la televisión. Presienten la seducción de la aventura y notan un vacío en sus ilusiones, y ese vacío, al bajar al estómago, creen que es hambre y piden por teléfono una pizza. "
Del relato  "Haz de cruzar la ciudad ", de Juan Eduardo Zúñiga. 
Forma parte del libro "Brillan monedas oxidadas ".