... somos el río de Heráclito, quien dijo que el hombre de ayer
no es el hombre de hoy y el de hoy no será el de mañana.
Cambiamos incesantemente y es dable afirmar que cada lectura de un libro,
que cada relectura, cada recuerdo de esa relectura, renuevan el texto.
También el texto es el cambiante río de Heráclito.

Jorge Luis Borges.

30 de octubre de 2011

Reseña. La sombra de la luz. Enrique Cortés.

   "... el universo nacería y volvería a morir, pero antes o después ella volvería a encontrarse a su lado. Algún día coincidirían en el espacio las coordenadas de los átomos que les habían formado a ambos y él volvería a ser feliz, porque el tiempo es infinito, pero el espacio no."

   Sorprendente Enrique Cortés con esta pequeña novela de ficción, bien estructurada y de emocionante lectura de principio a fin. Profesor de Comentario de Texto de mi hijo mayor en su ya para él lejano paso por la educación secundaria, tuvo el detalle de regalarle y dedicarle este libro que ahora ha caído en mis manos y he tenido el placer de leer.

   En mi época, esta sí lejana, de estudiante de bachillerato, siempre me interesó sobremanera la física astronómica, todo aquello de los agujeros negros, las estrellas, la velocidad de la luz y la teoría de la relatividad. Quizá por eso este relato de un astronauta que emprende un viaje transpasando la velocidad de la luz hacia una estación espacial situada a una distancia incomprensible de la Tierra me ha gustado tanto. Pero quizá también me ha sido tan grata por la sutil moraleja que encierra, y que nada tiene que ver con la ciencia ficción: por muy grande que sea la aventura que tengas que acometer, no merece la pena si para ello tienes que renunciar a aquellos que te quieren.


   Último inciso. Lamento contradecir al autor, pero según las últimas teorías parece ser que el tiempo, al igual que el espacio, tampoco es infinito. Lo que indica que nuestros átomos no volverán a encontrarse de nuevo en las mismas coordenadas del espacio, y por tanto, y salvo que existan otros Universos, la única y última posibilidad que tenemos de ser felices es ahora mismo.