... somos el río de Heráclito, quien dijo que el hombre de ayer
no es el hombre de hoy y el de hoy no será el de mañana.
Cambiamos incesantemente y es dable afirmar que cada lectura de un libro,
que cada relectura, cada recuerdo de esa relectura, renuevan el texto.
También el texto es el cambiante río de Heráclito.

Jorge Luis Borges.

2 de septiembre de 2012

Delito: no consta.

Fuente: Diario Público (www.publico.es)


     Es difícil creer que se pueda asesinar "legalmente" a un hombre sin que conste en el acta de entrega al pelotón de fusilamiento el delito por el que va a ser ejecutado. Cuesta suponer la existencia de toda una burocracia para esto. Es impensable que el funcionario que haya mecanografiado el texto, el que lo haya supervisado y el firmante, no advirtieran la barbarie. Quizá la advirtieron, pero no les importó. Por eso la necesidad del aparato burocrático, porque en él se estructuran procedimientos rígidos e irracionales que en realidad no son otra cosa más que una especie de perchero donde colgar el remordimiento antes de ir a dormir. Por justicia y por dignidad, no colguemos en él nosotros también el olvido.

    


1 comentario:

  1. La letra tapa la sangre. El lenguaje embosca la barbarie. El membrete y el sello normalizan el mal.

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