... somos el río de Heráclito, quien dijo que el hombre de ayer
no es el hombre de hoy y el de hoy no será el de mañana.
Cambiamos incesantemente y es dable afirmar que cada lectura de un libro,
que cada relectura, cada recuerdo de esa relectura, renuevan el texto.
También el texto es el cambiante río de Heráclito.

Jorge Luis Borges.

7 de septiembre de 2012

El origen. El destino. El origen.




La Creación de Adán, de Miguel Ángel. El Creador, junto a las figuras que lo rodean y a la túnica, tiene la forma del cerebro humano.
  


      Aquella primera infracción en el Edén no fue tentada, sino un acto consciente de desobediencia. Desde aquel inicial instante, el gran mono desnudo se irguió sobre sus dos piernas y, por vez primera, su cabeza se alzó para mirar al horizonte.

     El primer paso sobre la arena virgen da principio a una irreversible deriva hacia el conocimiento y hacia la libertad. Y aquel día primigenio el hombre supo que su camino son todos los caminos, que su peregrinaje conduce en todas direcciones.

     Después vino la noche, y con ella el miedo, y bajo las primarias estrellas se conoció a sí mismo tan insignificante como una mota de polvo en mitad de la nada, y al mismo tiempo se supo tan poderoso como un dios.

     Y será dado el día en que de nuevo el Hombre dirija su mirada hacia la arena del suelo, y con sus manos desnudas arranque a la Tierra un trozo de barro, lo moldee y le dé su forma. Quizá entonces podrá soplar sobre él su aliento de vida, y la Historia dará comienzo otra vez, interminablemente.




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