... somos el río de Heráclito, quien dijo que el hombre de ayer
no es el hombre de hoy y el de hoy no será el de mañana.
Cambiamos incesantemente y es dable afirmar que cada lectura de un libro,
que cada relectura, cada recuerdo de esa relectura, renuevan el texto.
También el texto es el cambiante río de Heráclito.

Jorge Luis Borges.

8 de febrero de 2014

Literatura y ficción.





     No es infrecuente, cuando se habla de novela, de cuentos o de narrativa en general, encontrarnos con el término "literatura de ficción", para distinguirla de la literatura académica, del ensayo y de la poesía. ¿Es correcto usar esta denominación? Posiblemente no. Es más, literatura y ficción pueden ser palabras contradictorias en sí mismas.

     ¿O acaso es ficción la simpleza y la cobardía de Sancho Panza, o la ambición de Macbeth, o el hambre que atenaza al Buscón, o las sucias artes de las que vive La Celestina? ¿Es ficción la angustia de Gregor Samsa, el dolor por el desprecio de su padre, o la desesperación de Josef K. en su lucha contra una acusación invisible que le aboca a ofrecer el cuello al cuchillo del verdugo? ¿Es ficción lo árido que puede resultar el mundo exterior para un niño vícima de abusos, que nos describe con tanta intensidad Jesús Carrasco en Intemperie?

     No hay ficción en la literatura. Quiero decir que no hay nada que sea completamente inventado, no que carezca de ilusión, de fantasía y de magia. La mayoría de los aficionados a la lectura no conseguiremos escribir nunca, seguramente porque pensamos que los escritores verdaderos se inventan las historias que nos cuentan, como si las crearan de la nada. Posiblemente no haya nada más lejos de la verdad. Las historias tienen, por muy fantásticas que puedan parecer, su base en la realidad. Beben de ella, de la memoria y de la reflexión del escritor. Como los sueños, son representaciones más o menos distorsionadas de  su propia experiencia, vivida o aprendida. La novela, o el cuento, se crean cubriendo esa realidad, mostrándonosla con el artificio de una ficción aparente:


Era una vez una Cucaracha llamada Gregorio Samsa que soñaba que era una Cucaracha llamada Franz Kafka que soñaba que era un escritor que escribía acerca de un empleado llamado Gregorio Samsa que soñaba que era una Cucaracha.

AUGUSTO MONTERROSO:
La oveja negra y demás fábulas.


2 comentarios:

  1. Fantástico Monterroso. Eso es literatura; escribir una reflexión con tanto ingenio. Dice Muñoz Molina que literatura es escribir sobre todo eso que ves cuando sales a la calle. Claro, la cuestión es ser un artista de las letras; es talento, ingenio y no ficción...Todo lo demás es real y saber contarlo es magia.

    Me encanta reflexionar aquí...

    Besos

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  2. Hay una literatura oculta, una literatura de trinchera, una literatura mágica formada por enamorados de ese vacío que dejan las palabras en el viento, de la soledad que se transforma en intimidad cuando se tiene un libro entre las manos. Toda reflexión es bienvenida aquí, convierte este pequeño blog en un templo. Gracias, Marián.

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