... somos el río de Heráclito, quien dijo que el hombre de ayer
no es el hombre de hoy y el de hoy no será el de mañana.
Cambiamos incesantemente y es dable afirmar que cada lectura de un libro,
que cada relectura, cada recuerdo de esa relectura, renuevan el texto.
También el texto es el cambiante río de Heráclito.

Jorge Luis Borges.

13 de septiembre de 2014

Reseña. A sangre y fuego. Manuel Sánchez Nogales.










     "Al sol de la mañana la bomba de aviación que cae es una pompita de jabón que en un instante raya el cielo azul de arriba abajo".





     





     El reciente proyecto de investigación del Centro de Estudios Andaluces titulado "Análisis de los contenidos de los manuales de Historia de España (Segundo de Bachillerato)", llega a una conclusión que, lamentablemente, es la esperada: los manuales de Historia de España divulgan entre los alumnos viejos discursos historiográficos ampliamente refutados, con un predominio absoluto de la perspectiva político-institucional, dejando en segundo plano la dimensión social, cultural y económica de la historia, apostando simplemente por el relato de los hechos y sin ofrecer una explicación compleja de los procesos históricos. 

     La historia debe rechazar el cortejo que le hacen quienes ostentan el poder y bajar al suelo. Debe entrar en la fábricas, en las cocinas de los hogares, abandonar su pudor académico y mirar dentro de las ollas, beber en la barra de los bares el vino corriente que bebe la gente corriente. Y cuando no lo hace el erudito historiador, en su despacho universitario atestado de libros, es el escritor (periodista en este caso), quien puede hacerlo. Porque la literatura, en muchas ocasiones, nos muestra retazos, trozos de historia viva y humilde donde la pompa y el boato de los birretes no alcanza.

     Director del periódico Ahora, Manuel Chaves Nogales permanece en Madrid desde el comienzo de la Guerra Civil hasta que el gobierno republicano se traslada a Valencia. Sabedor de lo que le esperaba si la capital caía, se exilió a París donde escribió A sangre y fuego (héroes, bestias y mártires de España), un relato estremecedor sobre la atrocidad de la guerra, publicado en Chile en 1937 y que no vería la luz en España hasta el año 2001. Son once pequeñas narraciones (nueve en un principio) cuyo incalculable valor estriba en que sus personajes y los hechos que viven fueron ciertos. No se trata de una novela histórica, de una ficción; es una crónica real que nos muestra, desnuda, la barbarie sin justificación que supone un enfrentamiento de esta naturaleza.

     En su propia introducción el autor nos confiesa: "Cuento lo que he visto y lo que he vivido más fielmente de lo que yo quisiera. A veces los personajes que intengo manejar a mi albedrío, a fuerza de estar vivos, se alzan contra mí y, arrojando la máscara literaria que yo intento colocarles, se me van de entre las manos, diciendo y haciendo lo que yo, por pudor, no quería que hiciesen ni dijesen." Y es que, como dice Andrés Trapiello, al lector sólo le queda asistir atónito y consternado al triunfo de la barbarie.

 



7 de septiembre de 2014

La ausencia.




  
Qué más da.



Qué más da el sol que se pone o el sol que se levanta,

la luna que nace o la luna que muere.

Mucho tiempo, toda mi vida, esperé verte surgir entre las nieblas monótonas,

luz inextinguible, prodigio rubio como la llama;

ahora que te he visto sufro, porque igual que ellos

no has sido para mí menos brillante,

menos efímero o menos inaccesible que el sol y la luna alternados.

Mas yo sé lo que digo si a ellos te comparo,

porque aun siendo brillante, efímero, inaccesible,

tu recuerdo, como el de ambos astros,

basta para iluminar ausente toda esta sombra que me envuelve.

Luis Cernuda.
Los placeres prohibidos.