... somos el río de Heráclito, quien dijo que el hombre de ayer
no es el hombre de hoy y el de hoy no será el de mañana.
Cambiamos incesantemente y es dable afirmar que cada lectura de un libro,
que cada relectura, cada recuerdo de esa relectura, renuevan el texto.
También el texto es el cambiante río de Heráclito.

Jorge Luis Borges.

23 de febrero de 2016

El Romanticismo. Más allá del velero bergantín.







¡Cuán necios son los que al pulsar la lira
cantan a la mujer himnos de amores!
¡Cuán necios son si buscan la mentira
por consolar sus ansias y dolores!

Pues la mujer, si llora y suspira,
es porque en sus histéricos furores
desea un hombre que le ponga al cabo
pan en la boca y en el coño un nabo.


José de Espronceda.


15 de febrero de 2016

Un canto por los ensimismados.





SU OSCURIDAD, SU LUZ


Vengo de una tierra que nunca ha sido capaz de atajar los escarnios perpetrados por sus propios moradores. Vilezas e imposturas que se han trasmitido como lacras endémicas hasta hoy mismo, en una gradual propagación contaminante. Gente soez que de la religión hace una treta y de la vanagloria un catecismo; gente que enarbola la egolatría a modo de trofeo y gusta de mostrar su condición como sostén de la banalidad. Ninguno de sus lerdos narcisismos concuerda con sus más inequívocos modales, mientras todas sus faramallas remiten al mismo barrizal de fingimientos. El majadero es allí un cofrade eminente, el badulaque el jefe de la tribu. Los más divulgados atributos de su naturaleza son también los más falibles. Pues ¿qué son sino innobles perifollos los gracejos, los regocijos, las alharacas? La verdadera contrapartida coincide con la índole de los ensimismados, los introvertidos, los melancólicos, únicos pobladores legítimos de esa tierra tan de continuo maltratada. Su oscuridad, su luz son bellezas iguales.


J.M. CABALLERO BONALD
DESAPRENDIZAJES.