... somos el río de Heráclito, quien dijo que el hombre de ayer
no es el hombre de hoy y el de hoy no será el de mañana.
Cambiamos incesantemente y es dable afirmar que cada lectura de un libro,
que cada relectura, cada recuerdo de esa relectura, renuevan el texto.
También el texto es el cambiante río de Heráclito.

Jorge Luis Borges.

31 de marzo de 2016

La mujer de pie. Chantal Maillard. Extractos.







Nada de lo que sé me pertenece.
Nada de lo que soy me constituye.






Y si el árbol del conocimiento pertenecía a los dioses, habremos de suponer que éstos no eran tan perfectamente felices como nos cuentan sino, antes bien, perfectamente desgraciados. Quién sabe si la famosa prohibición de Jehová no sería más bien un consejo, una generosa advertencia: Cuidaos de comer del árbol del conocimiento, pues seréis como dioses.








El universo, tejido de causas y causas de sus causas, zozobra. Todos zozobramos. Nada hay que nos sostenga, ni los hombros de un Atlas, ni la mano de un Dios, ni la tortuga Visnu. Considere cuánto daño hicieron las iglesias, cuánto la necesidad de creer, cuánto el miedo, y cuánto la avaricia. Cuánto dolor causa nuestra ignorancia. Considere. Iniciemos el duelo.







 
Detrás de un arbusto, le pareció entrever un objeto pálido. Ha pasado de largo. Del camino, o del texto. Se detiene. Quiere volver atrás. Hace el ademán de volverse. No lo haga, siga adelante. No lo sepa, no. Deje, siempre que pueda, algo sin saber, algo sin ver del todo, algo sin entender. No se vuelva. Deje que la ignorancia acuda a la conciencia y realice en usted el milagro de la humildad.







15 de marzo de 2016

Blas de Otero. Sobre esta piedra edificaré. (Poema)



Testigo soy de ti, tierra en los ojos,
patria aprendida, línea de mis párpados,
lóbrega letra que le entró con sangre
a la caligrafía de mis labios.


Y digo el gesto tuyo, doy detalles
del rostro, los regalo
amargamente al viento en estas hojas.
Oh piedra hendida. Tú. Piedra de escándalo.


Retrocedida España,
agua sin vaso, cuando hay agua; vaso
sin agua, cuando hay sed. "Dios, qué buen
vassallo,
si oviesse buen ..."


                                            Silencio.